jueves, 26 de marzo de 2015

Chapter 20! + 1 año del blog!



Buenoos días, tardes, noches madrugadasss lectores! Jajaj okay no xD
¿Cómo están? Espero que excelente, y más hoy, porque les traigo nuevo capítulo jiji  
Bueno, estoy emocionada puesto que este es el capítulo 20! SII! No pensé que llegaría tan lejos... Sinceramente, sin el apoyo de ustedes, este blog hace rato que se hubiera ido a pique :c 

Hoy es como especial, puesto que de hecho el blog cumplió su primer añito No exactamente hoy, sino hace unos días, por ahí el 13 o 15 de marzo, y pues no podía pasar desapercibido, hace un año se subió el primer capítulo, el tiempo sí que pasa rápido...

Para este nuevo año traeré los capítulos más seguidos, puesto que como verán pasó un año y 20 capítulos no es una cifra tan significativa respecto a pues... tantos meses. Aunque es de suponerse puesto que el año pasado hubo períodos realemente largos en el que el blog estuvo inactivo... Por lo tanto, en este nuevo año, seré lo más participativa posible en cuanto sorteos, concursos, dando a conocer más el blog y difundiéndolo para compartir una historia que me encanta con la comunidad virtual!
Habrá más premios, trabajaré en una nueva sección, y pues... espero contar con su apoyo :)
Gracias a todas las personas que me han seguido y seguido el blog, sacándome sonrisas con sus comentarios :) (los cuales espero seguir teniendo


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Como sorpresa, bueno, el tan huidizo capitulo #20! Disfruten de la lectura!



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El tiempo pasa y pasa… Ahora actuamos prácticamente de forma robotizada,  nos levantamos, comemos, cada quien se va a hacer sus cosas, nos volvemos a ver en el almuerzo… unas pocas veces hemos almorzado por separado debido a ciertas circunstancias (hay mucho trabajo donde los Ganger) por lo que me toca hacer lo impensable, sí, cocino; afortunadamente solo para mí ya que sólo yo puedo soportar la comida que preparo. Deprimente. La tarde es para hacer cosas varias, pero las de siempre: salir a recolectar, regar el jardín, dormir… y pues Peeta siempre en la panadería-restaurante. Todo es muy tranquilo, sereno y pues… resulta que poco a poco se ha cumplido el objetivo primordial por el cual llegamos al 7: superar el pasado, que Peeta se recupere y que yo siga adelante.

Sin embargo, es como si faltara algo. No lo sé y algunas veces me desespero tanto que me adentro al bosque en busca de una respuesta… Ya ni me da miedo adentrarme y hacer ruido, después de lo sucedido, no he vuelto sentir ojos vigilándome y, por lo que me cuenta Peeta él tampoco. Así que ingreso hasta que algunas veces encuentro pequeños arbustos de Primroses… No puedo evitar que se me cristalicen los ojos y se derrame una que otra lágrima, es casi costumbre siempre que pienso en ella, pero de algo me ha servido alejarme del 12 y de cualquier pensamiento indeseado, y es que puedo resistir. Ya lo resisto casi todo de nuevo, nada puede derrumbarme y eso me produce cierta satisfacción. Por lo general me arrodillo frente a las primroses y me las quedo observando mucho tiempo, sin pensar. Y así se pasan horas en las que permanezco imperturbable, casi como si Prim produjera esa barrera que me mantiene alejada de cualquier cosa que trate de intranquilizarme. Al regresar a casa no menciono más de tres palabras como para mantener esa paz interna y me dirijo a mi habitación donde me cobija el más tranquilo de los sueños.
Algunas noches escucho como se abre la puerta lentamente y sé que es Peeta asegurándose de que todo está bien. Cómo quisiera que entrara y se subiera en mi cama y me abrace estrechamente… Sólo me queda desechar esa clase de pensamientos, que de alguna forma crean vacíos en mi interior. He intentado, juro que he intentado acercarme de alguna forma a él, dejando de lado cualquier hostilidad o desagrado que yo pueda destilar… Pero él no pasa de su amabilidad y respeto, parece como si hubiera creado una coraza… Estoy empezando a detestar con todas mis fuerzas esas tontas corazas.




Un día como cualquier otro se me antoja hacer algo que consideré un tiempo atrás pero que no sé por qué descarté hacer. Recojo mi chaqueta, mis botas, me organizo el pelo en una trenza y salgo directa a la plaza de la ciudad.

-¡Oh Katniss querida mía!- exclama la Sra. Ganger una vez entro por la puerta principal haciendo sonar la campanita que funciona como timbre. La Sra. como siempre, en falda larga y camisa de trabajo, tiene la frente un poco sudada, pegándose unas cuantas hebras de cabello blanco en la cara. Sin embargo siempre con esa agradable sonrisa que hace que se le marquen aún más las arrugas de su cara.
-¡Buenos días Sra. Ganger!- exclamo yo con la misma efusividad. Ella llega donde estoy y me envuelve en un abrazo que agradezco. Hace mucho tiempo que dejé de recibir abrazos…
-Qué sorpresa verte a estas horas por aquí. Tenías días sin venir.- dice sonriendo.
-Ehh pues sí… -digo tímida, bajando la cabeza. No vine esos días debido a lo decaída que he estado. Pero ya no más.- He venido a pedirle un favor.- digo recobrando la compostura.
-Claro dime.
-Es que… verá; sé que Peeta trabaja aquí y les ayuda bastante realizando sus distintos oficios… Pero sé de uno el cual él no se encarga y sé que ni el Sr. Ganger ni usted realizan.
-¿Y cuál es?- cuestiona, confusa.
-Aseo.- musito.- Necesitan a alguien que les ayude a recoger, organizar y limpiar los residuos que dejan.
-¿Estás sugiriendo que trabajes aquí de aseadora?- dice sorprendida de mi sugerencia.- Claro que no, Katniss. El oficio produce mucho cansancio, te debilita y yo no quiero que te pase eso.
-Pero Sra. Ganger, yo estoy preparada. Soy fuerte, no voy a debilitarme, tengo la capacidad para realizar el oficio, no se preocupe por mí.
-Pero es que aseo…
-Entonces no lo llame aseo… llámelo… organización de enseres. –Digo sonriendo.- Recogeré, organizaré, limpiaré… los inmuebles de la cocina, ¿mejor?
-Aun así me parece demasiado trabajo Katniss. Pero pensando en algo…- susurra pensativa.- Sí que necesito organización en la cocina, no que recojas y limpies todo… ¿Qué te parece, ir recogiendo los trastes sucios, colocarlos en la cocina y umm… que me acompañes de compras al mercado?

Me pone a pensar lo de salir de compras al mercado… Un mercado público, donde todos me observarán, me tacharán y…

-Ya sé lo que estás pensando…- dice la Sra. Ganger con una sonrisa.-Pero tranquila, la gente del mercado es de confianza y para que lo sepas, son fieles seguidores tuyos, te tratarán muy bien. Sin embargo, comprenderé si no quieres.
-No… simplemente, deme un poco de tiempo, sí iré. – me aterra la idea, pero resistiré. – Y en cuanto a los trastes… También los lavaré, ¿trato?
La Sra. Ganger rueda los ojos. – Ya algo me decía que no estarías del todo contenta… Trato hecho, querida.- yo le extiendo la mano para sellar el trato y me sorprendo cuando ella me jala a sus brazos de nuevo, después me dice.- Todo estará bien.
No sé por qué dijo eso. Es como si me conociera, casi como si supiera cosas que yo no.
-Gracias.- susurro.  Puede que este trabajo me ayude más de lo que necesite.
-Oh… Peeta está ahora recogiendo unos sacos de harina que acabaron de llegar, ¿le contaste lo que tenías planeado?
-Creo que… le sorprenderá incluso más que a usted.
-Bueno, el pobre está tan metido en su trabajo que debe estar necesitado de sorpresas.- dice guiñándome un ojo. Justo en ese momento, él entra por una puerta lateral. Pasa de largo y no es sino cuando va por un vaso de agua que se percata de mi presencia.
-¡Katniss!- dice mirándome y después a la Sra. Ganger. Se toma un momento para analizar la situación. Luego avanza los pasos y se para justo enfrente de mí.- ¿Ha pasado algo? ¿Estás bien?- dice con el ceño fruncido y tocándome la cara en busca de daños.
-No, no, todo está bien… -respondo, disfrutando de sus dedos en mi piel.
-Entonces, ¿qué haces aquí?- dice alejándose otros pasos de mí.
-Katniss ha venido de visita, querido. ¡Oh! El tiempo sí que vuela, ya es mediodía… -exclama mirando el reloj.- Umm que les parece si nos sentamos todos en la mesa y comemos un rico almuerzo, yo los invito. Le diré a George.- y sale del salón recibidor sin esperar a recibir objeción alguna.
-Vaya… Qué bueno que hayas venido, Katniss. No has salido mucho de la casa últimamente.- dice Peeta después de un momento, llenando el silencio.
-Pues sí, en algún momento tenía que hacerlo, sólo necesitaba algo que me impulsara…- digo con voz firme, mirándolo con toda la intensidad que podía.

Y creo que sí funciona ya que desvía la mirada. Justo en ese instante regresa la Sra. Ganger sonriente.

-Queridos míos, pasen al comedor, ya mi George está sirviendo para todos.

Peeta se quita su delantal y se adelanta al comedor mientras yo entro un rato a la cocina para saludar al Sr. Ganger que como siempre tiene la barba manchada de algún tipo de comida. Luego de unos cuantos comentarios amistosos, ya estamos todos sentados alrededor de la mesa con los platos servidos en frente nuestro.

-Espero que sea de tu agrado, mi Katniss.- dice el Sr. Ganger con los cachetes rellenos. – Pollo relleno al vapor.- luego sonríe dejando al descubierto un pequeño diente de oro.
- Ya me estoy chupando los dedos. – La comida está deliciosa. Todos comemos hambrientos, parando unos momentos para echar comentarios chistosos y reírnos todos. 

Peeta está al lado mío, no porque quiso sino porque de hecho es una mesa para cuatro personas. De vez en cuando me mira y yo trato de regalarle todas las sonrisas posibles y eso, cuando no tengo la boca repleta de comida.

- Bueno, Katniss querida. Creo que ya llegó la hora de que Peeta se entere.- dice la Sra. Ganger sonriendo sospechosamente.
- ¿Qué? ¿Qué tengo que enterarme? – dice Peeta, curioso.
-Eh… Pues… esto que… - tartamudeo, no sé cómo reaccionará, tal vez se enoje porque estoy irrumpiendo su lugar de trabajo y piense que quiero molestarlo pero lo que…
-Katniss trabajará aquí a partir de ahora. Nos ayudará en la cocina en la “organización de enseres”- me interrumpe la Sra. Ganger. – No te preocupes, no entorpecerá los oficios de los demás, y será una estupenda ayuda para todos nosotros.- dice mirando directamente Peeta, y no sé por qué siento un mensaje oculto detrás de sus palabras.
-¿Qué? Vaya… -Peeta habla lentamente, sopesando la nueva noticia.- Yo… eh… me alegra, Katniss… -dice con una nueva expresión en su rostro, no logro distinguir cuál -  De veras que estoy contento, sí nos hace falta ayuda y quién más para colaborar que tú…

Que alguien diga que estoy loca o lo que sea, pero que me diga que lo que acabo de ver en los ojos de Peeta, aunque sea brevemente, no es ese brillo tan familiar… Esa persona sí está loca.



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¿Qué les pareció? ¿les gustó o no? espero sus comentarios :)



Hoy no hay imagen, pero sí una recomendación musical que quiero compartirles... HIGH HOPES - KODALINE




Aquí un pequeño fragmento del coro:

Pero tengo grandes esperanzas
Me llevan de nuevo a cuando empezamos
Grandes esperanzas, cuando lo dejas ir, sal y vuelve a empezar otra vez
Grandes esperanzas, oh, cuando todo llega a su fin...


Sin más, hasta la próxima!


Y que la suerte esté siempre de su lado.











viernes, 20 de marzo de 2015

Chapter 19



Hola mis queridos lectores :) Hoy con un nuevo capi!! Como siempre, perdonen mi tardanza pero qué... la Universidad se toma casi todo mi tiempo, sin embargo, espero que los que aún me leen, me disculpen y pues... El próximo capítulo eso sí, el martes o el miércoles, me motivarían más si encuentro sus comentarios, diciéndome todo lo que piensan de la historia en general! :D



Una cosa más, este capítulo es una especie de puente hacia lo que se viene... No es el mejor, pero es necesario, espero que les guste y que disfruten de la lectura!!









-¿Qué?- cuestiono en shock.- ¿De dónde sacas eso?
-Sí, sí… Sé que es raro y que bueno yo no es que esté en mis mejores condiciones físicas y mentales para decir tal cosa, pero es que… Katniss, yo estoy normal y tranquilo haciendo mis cosas y de repente siento como esta… vibra extraña.
-Primero, tú estás en buenas condiciones físicas y mentales, repítete eso. Y segundo… creo que una vez sentí lo mismo, pero sólo una vez… Recuerdo que fue cuando me devolvía de la casa de los Ganger y pues salí a la calle un poco más tarde… Pero no ocurrió nada.- digo reflexionando la situación.
-¿Llegaste a casa bien? ¿No te pasó nada?- pregunta mirándome angustiado. Una calidez me recorre al darme cuenta que la mano que le agarré y que antes no se había dignado en agarrar de vuelta, ahora me la sostiene firmemente.
-Sí, llegué. Pero todo el camino sentí que me observaban.- respondo mirando ahora de un lado al otro en busca no sé de qué.
-Escucha, Katniss… Si es verdad que estamos siendo observados, vigilados o lo que sea… Tenemos que actuar precavidos… Yo creo que lo mejor es que… Nos vayamos del 7.- declara entre susurros.
-¿Qué? ¡No!- replico alzando la voz.- Perdón…- y hablo más bajo.- ¿Y si todo son simples paranoias nuestras…? Al fin y al cabo no nos ha pasado absolutamente nada Peeta. Llevamos alrededor de un mes y seguimos bien… Escúchame: Si alguien nos quisiera hacer daño, te aseguro que ya nos lo hubiese hecho. Y te juro que además, aunque lo hubiera intentado, no le hubiera dejado tocarnos un centímetro, y menos a ti.- declaro mirándolo fijamente, dejando salir mi instinto cazador.
-Pero aun así corremos riesgo Katniss… Se supone que vendríamos aquí a relajarnos… A no pensar más en todo el pasado… Y mira ahora esto.
-Sea lo que sea… Es mejor enfrentarlo ahora ¿no? Tal vez hace unos meses no podía… Pero ahora he recuperado mis fuerzas, y no me dejaré acabar por nada.
- Eres tan valiente, ¿lo sabías?- dice mirándome ahora con cariño.- Todo lo que has sufrido te ha hecho más fuerte.
-Nos ha hecho más fuertes. Tú eres más fuerte y más valiente ahora también.- sonrío y lo miro hablándole con sinceridad.

Nos quedamos un minuto en silencio, en contemplación de nosotros mismos, mientras yo lucho por encontrar el tan familiar brillo en sus ojos para mí. Pero no alcanzo a ver nada porque se aleja de mí.

-Vámonos, es tarde.- y se aleja un paso sin echarme una última mirada.
-Umm sí…- respondo algo decepcionada y avanzo en dirección a la casa con sus pies siguiendo tras de mí.

Caminamos en silencio, algo nerviosos después de tal conversación. Peeta no lo dijo, pero si es verdad todo lo dicho… ¿quién es más probable que esté detrás de todo esto? O mejor dicho, ¿quiénes? La respuesta viene a mí un segundo después. Fieles seguidores del ex-presidente Snow. Un escalofrío me recorre de pies a cabeza y siento naúseas sólo de pensar en él. ¿Será posible? ¿Una última pelea? ¿Me siento lo suficientemente bien como para poder pelear? Detengo de golpe esta línea de pensamientos tan perturbadores. Me obligo a parar y tomar un respiro profundo. Ya estoy pensando en peleas y ni siquiera hay certeza de que alguien nos persiga, y si lo hacen ¿por qué tiene que ser para algo malo? ¿por qué pensar siempre en lo peor? Todo es producto de mi naturaleza escasa de confianza en las cosas. Supongo que siempre seré así… Aunque quisiera algún día poder vivir tranquila y simplemente confiar…

-¿Katniss?- Peeta me sacude de mi estado de inercia.- ¿Katniss? Reacciona.
-Umm. Sí, sí… Perdona…- despejo mi mente y enfoco mi mirada en él.
-Te has quedado parada y mirando de largo, ¿seguro estás bien?- dice posando su mano en mi hombro.
-Sí… Sólo… me reposaba.- miento. Debo dejar de pensar tanto. Esa fue una de las cosas que nos recomendó el Dr. Aurelius, “relajarse y no pensar” recuerdo que dijo.
-Bueno… entonces sigamos.- susurra Peeta no muy convencido de mi respuesta. De seguro hasta sabe lo que estaba pensando.

Seguimos caminando y entre miro de un lado a otro en el bosque, no miro una rama que atravesaba el sendero y caigo de bruces en la tierra áspera. Peeta corre a ayudarme y levantarme.

-Parece que hoy Katniss Everdeen es la que está bastante ruidosita.- bromea para aligerar el ambiente.- ¿Estás bien?- musita cuando ya me he levantado.
-Ja, ja y el buen panadero corre a salvarla, hoy se cambiaron los papeles.- digo con una sonrisa, ignorando por el momento el ambiente pesado de antes- Y creo que necesito de sus cuidados señor Mellark puesto que de hecho, me duele un poco el tobillo.
-¿Qué? ¿En serio? Déjame ver.- y se agacha para echarle un vistazo a mi tobillo.
-No es nada importante… Un golpe insignificante.- digo para que se tranquilice, puesto que en realidad, el dolor ya se estaba yendo.- Levántate.- así que me inclino y lo cojo por los hombros suavemente para ayudarlo a levantarse.
-Cuando lleguemos a casa te revisaré, tal vez tengas un morado o algo.-declara poniendo su mano en mi espalda.- Ahora te ayudaré a andar, no quiero que vuelvas a caer.
-Gracias…- susurro, enternecida por su preocupación por mí... Tal vez sí que haya posibilidades de que regrese a mí… Posibilidades grandes. Tengo que poner más de mi parte.

Llegamos a la casa sin ningún inconveniente más en el camino, y Peeta me dirige directamente al salón donde hace que me recueste a lo largo en el sillón, luego sale por unos momentos y cuando regresa, trae consigo un tarrito lleno de ¿crema?

-¿Qué es eso?
-Un ungüento que encontré en el maletín de primero auxilios.- dice cogiendo un banco ubicado en una esquina y colocándose en la zona de mis pies.- Me dices si te duele.- y empieza a aplicar la crema delicadamente en la zona donde alcanzo a ver un moratón verde pero  muy difuso.
-No duele para nada, pero tus manos son mágicas… Ya comprendo la ricura de tus panes.- digo sonriendo juguetonamente.
-Espero que eso sea un cumplido.- dice sonriendo concentrado en su tarea. De repente toca un punto que no estaba abarcado por el moratón y yo doy un respingo al notar que es la parte que más duele.- Creo que el asunto es un poco más grave que lo que supusimos… Creo que… ¿te gustaría un masaje? Mi papá me enseñó uno muy efectivo para dolores en los tobillos.-dice, levantando la mirada y con un extraño brillo en sus ojos.
-Umm… te lo agradecería enormemente.- respondo cautelosamente. Hablar de sus padres es un tema delicado, así que no lo menciono.

Increíble, es increíble. Las manos de Peeta en verdad son mágicas, la manera como soba, moviendo los dedos rítmicamente, haciendo círculos… círculos aquí y allá, con fuerza y luego con suavidad. Su padre le enseñó bien. Me levanto con un poco de dificultad para mirar mejor su trabajo.

-Eres mágico.- digo observándolo maravillada. Él levanta su mirada y sonríe.- Es en serio, ya casi no siento nada. ¿Se lo has hecho a alguien más?- pregunto, sumamente curiosa.
- A mi madre, y algunas veces a mis hermanos cuando venían cansados y… ¡ah sí! Delly Cartwright. Una vez cuando se cayó en el colegio.
Una sensación rara me recorre una vez que me imagino a Peeta haciéndole un masaje de éstos a Delly Cartwright… Creo que ella está allá en el 12, pero no la he visto, ni quiero hacerlo.
-Oh… Eso es genial.- digo desanimada. Peeta lo nota.
-¿Qué pasa? Te estoy lastimando.- y entonces retira sus manos de mi pie.
-No, no… no pasa nada.- digo y sin pensar pongo la mano sobre la suya.- Gracias, me gustaría agradecértelo de alguna manera.
-Tranquila.- dice, siempre afable.

En un momento de cómodo silencio, lentamente y sin presión, me inclino y deposito un beso en su mejilla. Temí que se apartara en cuanto tocara su mejilla, pero simplemente suspiró, y después de un segundo, me alejé. Por alguna razón, no puedo mirarlo a la cara y por el rabillo de mi ojo, alcanzo a visualizar cómo mueve las manos nerviosamente en su regazo.

-Te traeré un poco del almuerzo del mediodía.- dice con una voz sin ninguna emoción, y se retira del salón.
Siento como si mi corazón se hubiera hundido en un momento… No era esa la respuesta que estaba esperando por parte de él. Era un momento casi íntimo y por la razón que sea, de alguna manera esperaba que con esa muestra de… lo que sea que quiero demostrarle, él reaccionara efusivamente o que al menos, sonriera. Es tan deprimente esperar las cosas y que no salgan como uno desea. Suspiro pesadamente. Tonta de mí.



Resultado de imagen para KATNISS Y PEETA EN EL BOSQUE




Notas: Bueeeno, espero que les haya gustado, como vieron Peeta se sigue rsisitiendo a las pocas muestras de "amor" que Katniss le da... Pero bien, esto pronto acabará... No digo nada más jaja XD

Sin más, espero sus comments y sugerencias, opiniones, críticas (constructivamente) eeeem fin, solo comenten :D Un abrazo para todos lo que leen!



Y bien... Que la suerte esté siempre de vuestro lado.







viernes, 6 de marzo de 2015

Chapter 18



Hola leectoresss, vengo corriendo, escribo esto rapidito, aqui les traigo el capi 18, que espero que disfruten y comenten :)




Los días han pasado lentamente desde aquella cena y Peeta se ha alejado cada vez más de mí, pero claro, de una manera sutil. Creo que de alguna forma él está tratando de llevar una vida normal, tranquila y sin mí; y yo lo he estado dejando para ver hasta dónde llegará. Su comportamiento en general no ha cambiado, sigue siendo el mismo chico dulce y generoso que conozco, sólo que sin el toque especial que lo caracterizaba cuando decía estaba enamorado de mí en un pasado… Me tomó cierto tiempo asumirlo, y pensarlo ahora me produce una desolación infinita.

Una mañana de las tantas posteriores a esa horrible cena, me percato de que aún no se había despertado y me asomo lentamente por la puerta de la habitación para ver qué le ocurre… Me lo encuentro sentado en la cama de espaldas a mí sosteniendo una especie de portarretrato, se pasa una mano por su cabello rubio cenizo y se queda con ella puesta en su cabeza. Su postura da indicaciones de decaimiento y algo de tristeza… Me pregunto qué mirará… Quisiera entrar silenciosamente, a paso sigiloso y, sin que él se dé cuenta abrazarlo por detrás y transmitirle con esa muestra de cariño toda mi fortaleza y mi afecto…
Sin hacer ruido me aparto de su puerta y en el intento de volver a mi habitación me golpeo el pie con una mesita que queda pegada a la pared del pasillo que une las habitaciones; en ese momento lo escucho levantarse, así que con un gran esfuerzo reprimo el repentino dolor y salgo directa a mi habitación y me acuesto en mi cama haciendo ademán de estar dormida.

-¿Katniss?- susurra Peeta desde el umbral. Yo mantengo mis ojos cerrados. -¿Katniss?- oigo sus pasos acercándose al pie de mi cama mientras yo lucho contra el impulso de abrir los ojos, pero al parecer mis habilidades actorales si funcionan ya que después de unos segundos escucho que suspira.- ¿Qué habrá sido ese ruido?